viernes, 24 de enero de 2014

FERROVIARIOS: LOS PITUFOS DEL E.T.


Soldados valerosos del arma de Ingenieros,
cantemos a la Patria con recia fe y amor
¡Arriba nuestro lema Lealtad y valor!
El Santo Rey Fernando nos guía y nos protege;
Castillo, con trofeos de roble y de laurel
nos da su fuerza y gloria triunfaremos con él.
Con fortaleza, lealtad y valor Gloria a España,
al Ejército y al Arma los Ingenieros daremos con ardor.
Preparando el terreno, dando paso y enlace
o asaltando la brecha disciplina y unión;
con ingenio y destreza cumplamos la misión.
En paz, guerra, día o noche trabajemos tenaces
y empuñemos las armas superando al mejor,
abnegados, valientes, por tradición y honor.
Con fortaleza, lealtad y valor
Gloria a España, al Ejército y al Arma
 los Ingenieros daremos con ardor”.

De mi infancia (lo reconozco, soy viejo) siempre recordaré con cariño aquellos soldados vestidos –a mí me extrañaba- de azul que respondían a tu saludo cuando me llevaba la mano a la sien, con mis cinco/seis años. ¡Ellos –también me resultaba extraño- conducían el Metro de Madrid! Luego, al cabo de los años, desaparecieron… cuando yo ya había llegado a entender (desgraciadamente tarde, como suele suceder) que eran FERROVIARIOS DEL EJÉRCITO EN FASE DE PRÁCTICAS.


Hace cerca de 130 años fue creado en España por real decreto el Batallón de Ferrocarriles. Eran cuatro compañías, dos de Vías y Obras y dos de Explotación que, con el tiempo, fueron llamadas Regimiento de Zapadores Ferroviarios y Regimiento de Movilización y Prácticas de Ferrocarriles, respectivamente. El segundo, en sus modalidades de Movimiento y Tracción, ha sido la mayor escuela de formación profesional que hemos conocido y la más útil a la sociedad española. Formación militar y técnica que llevó a esos hombres a integrarse a Renfe, Adif, Feve y Metro: Usted los verá en el interior de las máquinas que le transportan por los raíles españoles y en los diversos lugares que conforman una estación o un tren, desde una taquilla hasta un puesto de interventor. Son gente magnífica y admirable” (Carlos Herrera: “Tony Manero y la 14 Unidad de FF.CC”. “XL Semanal”. Domingo, 5 de Enero de 2014 -página 10-).

Fue en 1872 cuando se creó una COMPAÑÍA DE FERROCARRILES. La importancia creciente del medio de transporte hizo que en 1884 se ampliase la Compañía formando un Batallón, y en 1912 nuevamente se amplió creándose un Regimiento. Desde entonces y hasta el año 2008 el Ejército siempre ha contado -como mínimo- con un Regimiento de Ferrocarriles.


El REGIMIENTO DE FERROCARRILES Nº 13 fue una unidad de Ingenieros de ferrocarriles del Ejército de Tierra español. Originalmente creado en 1884 como el primer Batallón de Ferrocarriles, sufrió numerosas transformaciones hasta que en 1994 se dio lugar a la nueva unidad con la fusión del Regimiento de Zapadores Ferroviarios nº 13 y del Regimiento de Movilización y Prácticas de Ferrocarriles nº 14. Desapareció tras su desactivación en Diciembre de 2008.

Tras la inauguración de las primeras líneas de ferrocarril, el Ejército rápidamente se dio cuenta del potencial del ferrocarril en sus cometidos y, en cuanto el presupuesto se lo permitió, formaron la primera unidad específica: Los orígenes hay que encontrarlos en 1872, cuando por la Real Orden de 3 de Octubre se crean dos Compañías de Ferrocarriles para los dos únicos Regimientos de Ingenieros que existían en ese momento. Varios años más tarde, en 1884, se constituye el primer Batallón de Ferrocarriles compuesto por una Compañía de Vía y Obras y otra de Explotación, cuya dirección se ubicó en el Cuartel de la Montaña (Madrid). En 1912, por el Real Decreto de 4 de Octubre, se crea el primer Regimiento de Ferrocarriles, constituido por ocho Compañías de Depósito y ocho Compañías Activas. En 1921, tras el desastre de Annual, los ferrocarriles del Protectorado (Melilla) quedaron bajo supervisión militar y bajo el mando del general Pedro Vives y Vich, enviado a Marruecos con las atribuciones de general de ingenieros en todos los servicios del Cuerpo. Se estableció un Batallón con carácter especial que reparó la infraestructura y se utilizaron trenes blindados para apoyo y transporte de recursos, y en julio de 1922 volvió a operar la línea con carácter regular.



Tras la Guerra Civil se reorganizaron las secciones ferroviarias del Ejército y aparecen la AGRUPACIÓN DE BATALLONES DE MOVILIZACIÓN Y PRÁCTICAS DE FERROCARRILES y la AGRUPACIÓN DE BATALLONES DE ZAPADORES FERROVIARIOS, la cual el 10 de Febrero de 1940 pasó a ubicarse en Cuatro Vientos, antiguo Destacamento de los ya disueltos Regimientos de Ferrocarriles.


En 1958 el servicio militar de ferrocarriles y RENFE firmaron un convenio por el que las tropas de la agrupación de zapadores ferroviarios realizaban las prácticas en la red general, para ello se creó el Batallón Escuela, en el que se encuadraba el personal voluntario especial que obtuviera plaza en la oposición de ingreso. La primera promoción de 185 voluntarios ingresó en 1959 (tras hacer el servicio militar los voluntarios se integraban en RENFE). Más adelante se firmó un convenio con FEVE y con el Metro de Madrid y Barcelona: El servicio militar de RENFE duraba 3 años, el de FEVE 2 y el del METRO 20 meses. Esta forma de hacer el servicio militar desapareció a principios de los 90.

En 1963 las Agrupaciones cambiaron su nombre por la de Regimientos (14 y 13, respectivamente). Así mismo, de la denominación de Agentes Militares pasa a la de soldados voluntarios en prácticas; de los antiguos departamentos de Vía y Obras y Eléctricas a la Jefatura de Instalaciones Fijas; de las Especialidades de Vía y Obras y Líneas Electrificadas, a las de Vía y Obras, Líneas Electrificadas, Instalaciones de Seguridad, Alumbrado y Fuerza y Comunicaciones.

El Batallón de Zapadores Ferroviarios se responsabiliza de la infraestructura ferroviaria, vías, enclavamientos y cualquier tipo de instalación fija, incluido los tendidos eléctricos. El Batallón está dividido en cuatro compañías: Plana Mayor de Mando, Vía y Obras, Puentes y Mixta; en tiempo de guerra hay que añadir dos compañías más de Vía y Obras y la compañía de Explotación.

Compañía Vía y Obras Constituyen, en operaciones, el núcleo principal del Batallón, llevan a cabo la explotación de la vía, así como la construcción o reparación de todas las obras de fábrica que sean necesarias como muelles, túneles, muros, etc. También se encargan del mantenimiento de ramales de interés militar, para atender las necesidades de otras unidades o centros militares, para ello están dotados de la herramienta y maquinaria especifica del ferrocarril así como del personal especializado para su manejo.

Compañía Mixta Apoya a las Compañías de Puentes y Vía y Obras en los trabajos para mantener y construir vías férreas, para ello dispone de: equipo de machacadora, grúas de 20 toneladas, retroexcavadoras, tractores con hoja empujadora y talleres de mecánica y carpintería.

Compañía Puentes Tiene como cometido apoyar a la de Vía y Obras en el restablecimiento de comunicaciones ferroviarias, por medio del tendido de los puentes desmontables que tiene de dotación. En la actualidad, está dotada del puente MAN-SE con cuatro tramos de 30,45 metros y el SKB cuya luz máxima en un solo tramo, sin apoyos intermedios, llega a alcanzar los 120 metros. Diariamente se ejercita la compañía en el izado, lanzado y tendido de dichos puentes.

Compañía Explotación Está ubicada en la estación militar de Campamento, el sitio idóneo para el embarque y desembarque de trenes. Consta de 3.151 metros de vía con tres muelles testeros en sentido de la marcha, uno en contramarcha, dos muelles laterales de 50 metros y otro lateral de 210 metros con playa de embarque y maniobras de 8.400 metros cuadrados. Dotado con tres torres de iluminación, depósitos de gasoil y de agua, placa giratoria y depósito de máquinas con 4 vías radiales, cambios automáticos de mando por concentración de palancas y haz de clasificación con una zona de espera del personal y material de gran amplitud. La tracción se efectúa con dos tractores diésel de maniobras. Por sus características técnicas y de ubicación se la considera como la estación con mayores posibilidades para el transporte de material militar.

En 1994 tuvo lugar la fusión del Regimiento de Zapadores Ferroviarios nº 13 y del Regimiento de Movilización y Prácticas de Ferrocarriles nº 14, dando lugar a uno unificado y denominado REGIMIENTO DE FERROCARRILES Nº 13, quedando encuadrada como "Fuerza Movilizable de la Defensa". En 1996 se transforma en Pequeña Unidad Movilizable con dependencia del Mando Regional Centro. En 1997 adopta nueva orgánica y se estructura, organizándose en dos batallones, uno de Ferrocarriles y otro de Zapadores (pero en el año 2000, y debido a procesos de adaptación orgánica, se debió desactivar el Batallón de Zapadores). También en el 97 se le asigna la gestión de Movilización del Personal de la Escala Militar Honorífica de Ferrocarriles. Por O.M. nº 291/98 de 26 de Octubre, se le concede al Regimiento de Ferrocarriles nº 13, ubicado hasta el Momento en Cuatro Vientos (Madrid), el uso de la Enseña Nacional en su modalidad de Bandera y donada por la empresa RENFE el día 25 de Noviembre de 1998, ejerciendo de Madrina para tan memorable acto la Infanta de España doña Cristina de Borbón y Grecia. En 2001 se produjo el traslado del Regimiento de Ferrocarriles nº 13 de Madrid a Zaragoza, ubicándose en las antiguas instalaciones del Centro de Adiestramiento y Doctrina "San Gregorio". El nuevo acuartelamiento se encontraba a unos ocho kilómetros de Zaragoza, disponiendo de Estación Militar para composición y clasificación de convoyes ferroviarios militares, así como de material rodante. Al año siguiente su Plantilla Orgánica Reglamentaria quedó establecida en 43 Cuadros de mando y 113 de Tropa profesional. Así continuó su existencia hasta que el 15 de Diciembre de 2008 fue disuelto el Regimiento de Ferrocarriles después de 124 años de existencia, integrándose como compañía al Regimiento de Pontoneros y Especialidades de Ingenieros nº12.



Estructura y equipamiento.
Las funciones de los ingenieros del regimiento se dedicaban a conducción de locomotoras, maquinaria de vía, operadores de maquinaria pesada y auto-grúas, personal de estación... En general, las atribuciones del personal ferroviario de carácter civil. El Regimiento dispuso, además, de una plantilla de material rodante, especialmente plataformas de transporte y maquinaria de reparaciones e inspección. Tuvo también a su disposición una antigua locomotora de vapor, conocida como La Vaporosa, que se mantuvo operativa para ocasiones especiales.


Distribución del último REGIMIENTO DE MOVILIZACIÓN Y PRACTICAS DE FERROCARRILES.


I Bon VALLADOLID
11 U. Valladolid.12 U. León.
13 U. Salamanca.
Dto. Orense.
Dto. La Coruña.
Dto. Vigo.
Dto. Oviedo.
II Bon. BARCELONA
21 U. Barcelona.
22 U. Barcelona.
Dto. Lérida.



III Bon. MADRID
31 U. Fuencarral.
32 U. Atocha.
33 U. Santander.
Dto. Chamartín.
Dto. Príncipe Pío.
Dto. Cáceres.
Dto. Alcázar de San Juan.


IV Bon. ZARAGOZA
41 U. Zaragoza.
42 U. Miranda de Ebro.
Dto. Bilbao.
Dto. Burgos.

V Bon. VALENCIA
51 U. Valencia.
52 U. Albacete.
Dto. Murcia.


VI Bon. SEVILLA
61 U. Sevilla.
62 U. Córdoba.
63 U. Granada.
Dto. Cádiz.
Dto. Málaga.
Dto. Algeciras.

Bandera:
Finalizada la guerra civil, la agrupación de Zapadores Ferroviarios no tenía bandera. Por tal motivo se ofreció a donarla D. Luis Tejada Fernández. La bandera fue entregada el día 29 de Mayo de 1941, siendo recibida por el Teniente Coronel D. Francisco Palomares Revilla. El día 10 de Junio de 1984 se procede a la renovación de la enseña Nacional, donada por RENFE y recibida por el Sr. Coronel Jefe del Regimiento D. Ángel Sevillano Pérez.

Emblema:
Preside el emblema un castillo donjonado (torre que tiene un torreón encima), almenado y mampostado, sobre el cual figura la Corona Real. Detrás del Castillo se cruzan un bate y una pala ferroviaria, que simboliza la especialidad de Vía y Obras. Delante del Castillo se antepone un puente ferroviario de viga de celosía romboidal y tablero superior enrasado con estribos mampostados; sintetiza la especialidad de Puentes. Sobre el puente está situada una locomotora, con sentido de la marcha hacia la diestra, que representa la especialidad de Explotación. El conjunto está rodeado por una rama de roble y otra de laurel, unidas ambas en su parte inferior por un lazo del que pende la Cruz de la Real Orden de Alfonso XII con la leyenda "ALFONSO XII. ALTIORA PETO".


Distintivo:
Consiste en una locomotora dorada vista de perfil, de 74 mm., de larga y 24 mm., de alta, que se lleva por encima del bolsillo derecho.


El Ejército, metro a metro:
En Julio y Septiembre de 1971 se firman los convenios con el Metro -tanto de Madrid como de Barcelona- para la formación de voluntarios en prácticas; años más tarde en 1978 se firma el convenio con FEVE, por el que el 15 de Enero de este año ingresa la primera promoción. En virtud de los convenios suscritos con estas compañías, todos los alumnos que superen con aprovechamiento las enseñanzas que se les imparten, pasan a formar parte de las plantillas de las citadas compañías como agentes de las mismas. Hay que señalar que el periodo de formación para la integración en Renfe es de tres años, mientras que para FEVE son dos años, y para las compañías de Metro, de 20 meses. El 30 de Mayo de 1972 con motivo de la festividad de San Fernando, se le impone al acuartelamiento el nombre de "Cuartel General Bahamonde", dicho general fue el primer jefe que tuvo la unidad después de la Guerra Civil.


En toda la etapa en la que existió una relación formal con el Metro existían dos Regimientos:

Œ REGIMIENTO DE ZAPADORES FERROVIARIOS Nº13, encargado de las infraestructuras ferroviarias (construcción y mantenimiento de las vías, los puentes, la señalización, etc.).

 REGIMIENTO DE MOVILIZACIÓN Y PRÁCTICAS DE FERROCARRIL Nº14, encargado del movimiento de los ferrocarriles (conducción, circulación, etc.).

La relación con el Metro de Barcelona se inicia en Septiembre de 1971, con la firma de un convenio para la formación de voluntarios en prácticas, similar a los firmados con anterioridad con RENFE y Metro de Madrid. A través de este convenio ingresaba en los regimientos de ferrocarril personal mediante oposición que, tras superar su periodo de formación en el que colaboraban las empresas, pasaban directamente a las plantillas de éstas. El periodo de formación para la integración en Metro de Barcelona era de 20 meses.

De esta manera los regimientos de ferrocarriles, en aquellos años, recibían personal de tres procedencias:

I.- Ingreso como PRÁCTICO: Por oposición de ingreso de la compañía ferroviaria respectiva, en virtud de los convenios presentados.

II.- Ingreso como VOLUNTARIO: Mediante pruebas de selección (Servicio militar voluntario).

III.- Ingreso como REEMPLAZO: Designado por el Ministerio de Defensa (Servicio militar obligatorio).

Sólo los Prácticos pasaban a ingresar en la compañía para la que habían opositado si superaban el curso teórico y práctico de formación. También tenían que realizar los cursos de Cabo y Cabo 1º, teniendo que llegar al rango de Cabo 1º para realizar las prácticas. Los Prácticos tenían que realizar un periodo de 3 meses de instrucción militar al igual que los voluntarios y de reemplazo. Después pasaban a su destino para realizar los respectivos cursos teóricos y prácticos. Las prácticas se realizaban en la compañía para la que habían opositado, además de prestar servicios militares en los cuarteles, como guardias, imaginarias, instrucción, etc.

La última promoción de Prácticos del Metro de Barcelona fue en 1988. Así, entre 1971 y ese 1988, no era inusual ver personal con uniforme militar realizando tareas en el Metro de Madrid y Barcelona, como conducir convoyes, abrir y cerrar puertas, etc… Una vez finalizada la etapa militar de los Prácticos, ya como trabajadores civiles del Metro pasaban a la reserva y al finalizar su periodo de permanencia en ella podían ingresar en la Escala Honorífica Militar de los Ferrocarriles. Ésta conformaba otro vínculo de unión entre el Ejército y el Metro:

La Escala Honorífica Militar de los Ferrocarriles se formó en 1920 con el objetivo de disponer de personal especialista en ferrocarril que pudiera movilizarse rápidamente por parte del Gobierno y del Ejército. Se podía inscribir en ella cualquier miembro de las empresas ferroviarias exento de responsabilidad militar que se prestara a ser movilizado cuando el Estado lo necesitara, aprovechando sus conocimientos y experiencia en el campo del transporte ferroviario, asignándole un escalafón militar de acuerdo a su posición dentro de la empresa a la que perteneciera. Los voluntarios, en contraprestación y de acuerdo con el actual Real Decreto que regula este estamento civil-militar, reciben el carnet militar y con él pueden comprar en economatos y farmacias militares, obtener permisos de armas por autoridades militares, entre otros pequeños beneficios.




De esta manera, entre los años que duró la colaboración entre Metro de Barcelona y el Ejército, los trabajadores civiles del metro pudieron libremente inscribirse en la Escala Honorífica Militar de los Ferrocarriles. Aún debe haber trabajadores en el Metro pertenecientes a este estamento, aunque hoy en día ya no es posible inscribirse en él. De esta manera la relación entre el Ejército y el Metro de Barcelona todavía continúa aunque muy lejos de la existente en los años setenta y ochenta…

Como colofón a este artículo, pero con todo respeto, recurramos al humor (que siempre ayuda). En efecto, es cierto que es el típico humor sarcástico del Sr. Herrera, pero bien puede reflejar cómo se sentían aquellos soldados de Ferrocarriles:


Todo era entrega, sacrificio y riesgo: Aprendió a disparar a objetos móviles desde los techos de una locomotora a velocidad cambiante -sin posibilidad de fallo-; a cruzar por entre las ruedas de vagones en marcha, de lado a lado, con armamento pesado en bandolera; a superar duras pruebas de resistencia como servir de unión entre máquina y vagón y conseguir que este segundo arrancara en movimiento; a detener la lenta inercia de una máquina 7.000 apoyado de espaldas al morro de esta y con la sola fuerza de sus piernas; a aguantar hasta el último segundo estirado en una vía ante el paso de un tren a toda velocidad (el que se levantaba antes o con menor diferencia de cinco segundos era obligado a seguir corriendo el convoy durante 50 kilómetros)... Es decir, una escuela de tíos de los que se visten por los pies, leyendas vivas entre los ejércitos mundiales, protagonistas de ejercicios de combate que han querido imitar -sin alcanzar- unidades como los célebres Gurkas, los SEAL, los Boinas Verdes o los Delta Force. Cuando se habla ante ellos de la 14 Unidad de FF.CC., se alzan firmes como un resorte y se descubren en señal de respeto…” (Carlos Herrera: “Tony Manero y la 14 Unidad de FF.CC”. “XL Semanal”. Domingo, 5 de Enero de 2014 -página 10-).






[1] El uniforme de los regimientos de ferrocarriles era el único de los cuerpos del Ejército de Tierra de color azul, disponían del de faena y el de gala. Él que lucían realizando sus tareas en el metro era el de gala. El color de su uniforme les valió, dentro del Ejército de Tierra, el sobrenombre de Los pitufos”.

2 comentarios:

  1. Sin dudas los militares mejor formados de todo el ejercito Español durante todo el tiempo que estuvo activo

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  2. Enhorabuena por tan magnifica información.
    Soy hija y hermana de ferroviario,( Juan de la Torre Argudo) haciendo una mudanza me he encontrado ciertos emblemas del cuerpo, algunos están aquí muy claros y me ha sido fácil con tan buena explicación de localizarlos. Pero otros mas que busco por la red no encuentro nada.
    -Una placa metálica, de color rojo forma triangular con los cantos redondeados y dentro cuatro ramas de hojas anudadas en dorado.
    Espero vuestra ayuda y os doy las gracias anticipadas.
    Isabel.
    PD- Tengo google que no me entran bien los correos. Si alguien me quiere responder dejo mi e-mail ifv77@hotmail.com

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